Yakarta, VIVA – El jurista Henry Indraguna cree que la revisión por parte de la Corte Suprema (MA) de las recomendaciones de sanciones éticas propuestas por la Comisión Judicial (KY) contra los tres jueces que juzgaron el caso Tom Lembong hace retroceder problemas clásicos del sistema constitucional indonesio.
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Esto es un recordatorio de dónde terminan los límites de la revisión ética y dónde debe preservarse absolutamente la independencia del poder judicial. Según él, esta controversia debe leerse estructuralmente, y no sólo como una relación institucional entre la Corte Suprema y KY.
«Lo que se está poniendo a prueba no es sólo el mecanismo ético, sino la coherencia del Estado en la protección de la independencia de los jueces. Las decisiones de los jueces no deben ser presionadas, especialmente si esa presión está envuelta en procedimientos que parecen administrativamente legítimos», dijo Henry durante su confirmación, el viernes 2 de enero de 2026.
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Según él, la independencia del poder judicial está explícitamente garantizada en el artículo 24(1) de la Constitución de la República de Indonesia de 1945, que enfatiza que el poder judicial es un poder independiente responsable de hacer cumplir la ley y la justicia.
Esta garantía constitucional se explica con más detalle en la Ley Número 48 de 2009 relativa al Poder Judicial. El artículo 3(1) de esta ley enfatiza que los jueces deben mantener su independencia judicial y estar libres de cualquier forma de interferencia de cualquier parte.
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Además, el artículo 20 de la Ley del poder judicial estipula que el control de los jueces no reducirá su libertad para examinar y decidir los casos.
Mientras tanto, la autoridad de la Comisión Judicial está regulada por la Ley Número 18 de 2011, que limita el papel de la Comisión Judicial a mantener el honor, la nobleza y el comportamiento de los jueces, sin autoridad para evaluar o corregir los méritos de las decisiones.
Henry dijo que este marco legal separaba claramente los ámbitos ético y judicial.
«La ética se refiere al comportamiento personal y la integridad del juez. Las decisiones se refieren al juicio legal. Estas dos áreas no deben intercambiarse, porque tal intercambio resultaría en una presión sistémica sobre la libertad del juez», dijo.
En el sistema judicial, la corrección de las decisiones se garantiza jurídicamente mediante recursos de apelación, casación y revisión judicial. Trasladar las correcciones de decisiones al ámbito de la ética.
Según él, este enfoque no sólo es conceptualmente erróneo, sino también institucionalmente peligroso. Según él, la decisión del Tribunal Supremo sobre esta recomendación sentará un precedente importante para el sistema judicial nacional.
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La actitud del Tribunal Supremo determinará si el Estado protege sistemáticamente la independencia de los jueces o si por el contrario abre espacios para presiones ocultas sobre las decisiones.

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