TKDN y la independencia tecnológica nacional de telecomunicaciones

Yakarta (ANTARA) – En medio de los esfuerzos de Indonesia por construir una base económica digital sólida, la independencia tecnológica es una cuestión estratégica que no se puede ignorar.

El sector de las telecomunicaciones es un ámbito importante en el que Indonesia necesita fortalecer su capacidad nacional. Es en este contexto que la política a nivel de componentes internos (TKDN) desempeña un papel central. Mediante el contenido local obligatorio para diversos equipos de telecomunicaciones, el gobierno quiere garantizar que el crecimiento de la industria digital también cree valor agregado a nivel nacional, en lugar de convertirse simplemente en un mercado para productos importados.

TKDN fue diseñado desde el principio para fomentar el crecimiento de la industria local, aumentar las capacidades de fabricación y ampliar las oportunidades de empleo. En el sector de las telecomunicaciones, las obligaciones de contenido local abarcan diversos tipos de dispositivos, desde teléfonos móviles y equipos de red hasta equipos que soportan servicios celulares y de Internet.

Esta política también involucra a una serie de ministerios que desempeñan un papel en el establecimiento de normas, la supervisión de la implementación y la coordinación de la dirección del desarrollo industrial para que esté en línea con las necesidades nacionales.

Fortaleciendo la base

Uno de los impactos más visibles de la implementación de TKDN es el aumento de las actividades de producción nacional. Muchas empresas de telecomunicaciones y equipos digitales están empezando a realizar nuevas inversiones, ya sea estableciendo instalaciones de producción o asociándose con fabricantes nacionales. Este paso contribuye a enriquecer la estructura industrial, abre puestos de trabajo técnicos y fomenta la transferencia de conocimientos.

Al mismo tiempo, el aumento de la actividad manufacturera también fortalece la resiliencia de la oferta nacional. En los últimos años, las perturbaciones de las cadenas de suministro globales han demostrado cuán vulnerables pueden ser los países que dependen demasiado de las importaciones de componentes críticos. Al aumentar las capacidades de producción local, se puede reducir el riesgo de retrasos en los dispositivos o aumentos de costos debido a situaciones en el extranjero. Indonesia está empezando a desarrollar capacidades para dejar de depender completamente de la tecnología extranjera.

No menos importante es que TKDN también provoca un aumento en la competencia de los recursos humanos. Cuando se requiere que las empresas globales involucren personal técnico local y colaboren con instituciones educativas o laboratorios nacionales, el proceso de transferencia de tecnología se lleva a cabo más rápidamente. Indonesia tiene la oportunidad de ampliar su base de ingenieros, técnicos y personal de investigación que comprendan la tecnología de telecomunicaciones moderna.

Desafíos de implementación

Si bien trae muchos beneficios, la implementación de TKDN también presenta desafíos que deben tenerse en cuenta para que el gran objetivo de la independencia tecnológica se haga realidad.

En primer lugar, el riesgo de un estancamiento de la innovación. Si el cumplimiento de TKDN depende más de las actividades de ensamblaje y no del desarrollo de componentes centrales, la industria nacional podría quedar atrapada en actividades de bajo valor agregado. Para ascender de categoría, Indonesia debe empezar a fomentar la producción de componentes clave, como módulos de radio, chip, software integradoal sistema de control que es el cerebro del dispositivo de telecomunicaciones.

En segundo lugar, la coherencia regulatoria. El mundo empresarial quiere certeza. Cuando la política de TKDN se suaviza repentinamente o se dan excepciones demasiado amplias, esto puede reducir los incentivos para las empresas que han invertido en la construcción de instalaciones de producción. Por otro lado, las regulaciones demasiado estrictas, sin considerar la preparación de la industria, pueden obstaculizar la entrada de nueva tecnología y reducir las opciones para la sociedad.

En tercer lugar, la preparación del ecosistema productivo. No todos los componentes de telecomunicaciones pueden producirse instantáneamente en el país. Se necesitan inversiones a largo plazo, laboratorios de pruebas, investigación integrada y un suministro estable de materias primas. Sin él, la demanda de componentes locales puede ser difícil de satisfacer y, de hecho, crear nuevos obstáculos para la industria.


Dirección política

Para que TKDN se convierta verdaderamente en un motor para el desarrollo de la industria nacional de telecomunicaciones, es necesario fortalecer varios pasos estratégicos.

Primero, el gobierno necesita una hoja de ruta tecnológica clara. Cada año debe haber un objetivo para aumentar la capacidad, no sólo aumentar las cifras de contenido local. Las mejoras deben estar dirigidas a dominar las tecnologías centrales que determinan la competitividad de la industria global de las telecomunicaciones.

En segundo lugar, es necesario que haya incentivos basados ​​en la innovación. Las empresas que desarrollan investigación y diseño de tecnología nacional necesitan recibir facilidades adicionales, como exenciones fiscales, apoyo a la financiación de la investigación o prioridad en proyectos estratégicos nacionales. De esta manera, TKDN no sólo incentiva la producción física, sino también la creación intelectual y tecnológica local.

En tercer lugar, se debe fortalecer la coordinación entre ministerios e instituciones. La armonización de las regulaciones garantizará que los procesos de concesión de licencias, certificación y verificación del contenido local se ejecuten de manera eficiente y no creen cargas adicionales para la industria. La certeza regulatoria es un factor importante para el éxito a largo plazo.

En cuarto lugar, la política de exclusión debe aplicarse de forma selectiva, sólo para tecnologías que realmente no puedan producirse o que aún se encuentren en etapa de investigación. Las excepciones también deben equilibrarse con ciertas obligaciones de contribución tecnológica, como el desarrollo de laboratorios de pruebas, la formación de expertos o programas conjuntos de investigación.

TKDN y el futuro

El sector de las telecomunicaciones está entrando en una nueva fase con la aparición de redes basadas en arquitectura abierta, como Open RAN, tecnología nativo de la nubeutilización de inteligencia artificial, así como otros servicios digitales de valor agregado. TKDN debe adaptarse a esta dirección de desarrollo. Las mayores oportunidades se encuentran en el ámbito del software, como aplicaciones de control de red, algoritmos de optimización o módulos digitales que pueden ser desarrollados por talento local, sin necesidad de fábricas a gran escala.

Si TKDN comienza a evaluar la contribución de la tecnología basada en software y la innovación intelectual, la industria nacional de telecomunicaciones dará un salto adelante más rápido y ya no dependerá únicamente de las capacidades de fabricación. Esto también abre oportunidades para las generaciones más jóvenes y puesta en marcha tecnología para ingresar al sector de las telecomunicaciones a través de la innovación de base digital.

Si se implementa correctamente, TKDN puede ser una base importante para construir la independencia tecnológica de las telecomunicaciones nacionales. Esta política puede fomentar la inversión local, aumentar la capacidad de producción, enriquecer las habilidades de la fuerza laboral y fortalecer la posición de Indonesia en el mapa industrial digital regional.

No obstante, su éxito depende en gran medida de la ejecución: una regulación consistente, los incentivos adecuados, una dirección tecnológica clara y la construcción de un ecosistema de investigación profundo. Si todos estos elementos se combinan, TKDN no será sólo un requisito administrativo, sino un motor para la transformación industrial que hará de Indonesia ya no sólo un usuario de tecnología, sino un creador.

*) Dr. Joko Rurianto es un profesional en el campo de las telecomunicaciones, escribe activamente revistas de marketing estratégico y conocimientos de tecnología digital en las prácticas comerciales modernas.



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