“Estaba indefenso, viendo cómo mi perro se resbalaba y no tenía forma de alcanzarlo”, dijo el dueño del laboratorio, de 16 años.
Fuente
“Estaba indefenso, viendo cómo mi perro se resbalaba y no tenía forma de alcanzarlo”, dijo el dueño del laboratorio, de 16 años.
Fuente