MUSI RAWAS, || El mundo de la prensa vuelve a estar preocupado después de que un periodista del medio Sergap.co.id fuera sospechoso de ser víctima de palizas e intimidaciones por parte de varios empleados sin escrúpulos de SPBU 24.316.91 F Trikoryo, distrito de Tugumulyo, el martes (2/17/2026).
Este hecho ocurrió cuando la víctima cumplía funciones periodísticas de cobertura y coordinación en el sector gasolineras, pero en realidad recibió un trato desagradable por parte de varios empleados sin escrúpulos.
En lugar de obtener información, el periodista fue recibido con un tono agudo que provocó discusiones verbales en el lugar.
La situación se agravó cuando la víctima intentó evitar el conflicto saliendo de la zona de la gasolinera, pero la tensión no quedó ahí.
La víctima, conocida como Aberi, admitió que fue perseguido por varios empleados hasta la carretera principal mientras recibía amenazas físicas.
«Estaba cubriendo y coordinando, pero hubo un tono fuerte de uno de los empleados. Hubo una discusión, luego me fui. Pero en realidad me persiguieron por la calle con tonos amenazantes», dijo Aberi.
Esta acción se considera una forma de intimidación al trabajo periodístico que debería estar protegida por la ley.
En términos de condiciones Ley Número 40 de 1999 sobre la Prensacualquier intento de obstaculizar o impedir las funciones periodísticas es una violación de la ley.
El artículo 18 de la ley establece que las partes que obstruyan o impidan deliberadamente el trabajo de alguien pueden estar sujetas a una pena máxima de prisión de dos años o una multa de hasta 500 millones de IDR.
También se consideró que esta acción, que supuestamente fue llevada a cabo por un empleado de una gasolinera, reflejaba actos de matonismo que empañaban la imagen de los servicios públicos en la zona del distrito de Tugumulyo.
Este caso generó críticas de varios partidos, porque la violencia contra periodistas era considerada una amenaza a la libertad de prensa y la democracia.
Fiesta Pertamina Patra Niaga Se insta a realizar de inmediato una evaluación integral e imponer sanciones estrictas a los encargados de la gasolinera 24.316.91 F.
Si no se registran con seriedad, los actos de intimidación contra el periodismo seguirán repitiéndose y sentarán un mal precedente para la libertad de prensa en la región.
Hasta que se publicó esta noticia, la dirección de la gasolinera Trikoryo no había emitido un comunicado oficial sobre las acusaciones e intimidaciones llevadas a cabo por sus empleados.
Está previsto que este caso sea llevado ante la justicia para tener un efecto disuasorio y garantizar que se mantenga la protección del trabajo periodístico.



