Construyendo el futuro desde la creatividad

Mataram (ANTARA) – Las mañanas en muchas aldeas del oeste de Nusa Tenggara (NTB) a menudo comienzan con sonidos que no siempre suenan igual. En algunos lugares se escuchaba el sonido de los telares moviéndose lentamente. En otros lugares, los jóvenes están ocupados tomando fotografías de productos artesanales para comercializarlos en las redes sociales.

Mientras tanto, en la ciudad, varios pequeños espacios de trabajo están llenos de diseñadores gráficos, creadores de contenido y desarrolladores de aplicaciones que trabajan desde sus computadoras portátiles. Todas estas actividades tienen el mismo hilo conductor: la creatividad, que poco a poco se convierte en economía.

En los últimos años, la economía creativa ha comenzado a ser vista no sólo como un complemento del sector turístico, sino como un nuevo motor de crecimiento para la región.

El gobierno incluso ha colocado el corredor Bali Nusa Tenggara como un supercentro internacional de turismo y economía creativa en su visión de desarrollo a largo plazo hacia 2045.

En medio de esta dinámica, la BNA se encuentra ahora en un punto interesante. Esta región no sólo tiene riqueza cultural y creatividad comunitaria, sino que también está comenzando a posicionarse como un laboratorio para la política nacional de economía creativa, especialmente a través del esquema de financiamiento del Crédito Empresarial Popular para los actores de la economía creativa.

Este impulso abre preguntas importantes. ¿Está realmente preparada NTB para hacer de la economía creativa la base del futuro económico regional?


Creatividad

La economía creativa se basa básicamente en algo que nunca agota: las ideas humanas. En el marco nacional, este sector incluye al menos 17 subsectores que van desde la gastronomía, la artesanía, la moda, el cine, la música, hasta las aplicaciones digitales y el desarrollo de juegos.

En NTB, este potencial se puede ver en diversas actividades económicas basadas en la cultura y la creatividad comunitaria. El tejido tradicional en Lombok y Sumbawa, por ejemplo, no es sólo un patrimonio cultural, sino también una fuente de ingresos para miles de familias.

En West Sumbawa Regency, el gobierno local incluso impartió capacitación sobre el desarrollo de motivos de tejido durante 20 días para mejorar la calidad del producto y al mismo tiempo fortalecer la competitividad del mercado. Este programa no sólo capacita técnicas de tejido, sino que también allana el camino para el nacimiento de nuevos diseños que tienen un mayor valor de venta.

Además de la artesanía y la moda, también se desarrolla la economía creativa a través de diversos festivales y exposiciones de productos locales. El NTB Creative Work y el Lombok Sumbawa Weaving Festival son ejemplos de cómo la promoción cultural puede convertirse en una plataforma económica para las pequeñas empresas.

El festival no sólo muestra productos tejidos, sino también bazares de artesanía, representaciones artísticas y mercados culinarios. Actividades como ésta muestran que la economía creativa tiene un amplio efecto en cadena, desde la producción hasta el consumo.

Otro fenómeno interesante surgió en los pueblos que empezaron a utilizar la cultura como base para la economía creativa. La creación de museos rurales en varias zonas de Lombok muestra cómo la preservación histórica puede combinarse con nuevas actividades económicas.

Los museos de los pueblos ya no son sólo lugares para almacenar artefactos del pasado. En algunos lugares, los museos se han convertido en un espacio de reunión para comunidades jóvenes que transforman historias culturales en experiencias turísticas con valor económico.

Desde el tejido hasta los museos rurales, desde los festivales culturales hasta los productos digitales, la economía creativa en NTB muestra un carácter importante. Nace de la identidad local.

Desafíos ocultos

Aunque tiene un gran potencial, el camino de la economía creativa en NTB no es del todo sencillo. Una serie de desafíos estructurales aún acechan el desarrollo de este sector.

Uno de los principales desafíos es el acceso a la financiación. Muchos actores de la economía creativa trabajan a pequeña escala con modelos de negocios que las instituciones financieras aún no comprenden completamente.

Los productos creativos a menudo se basan en ideas, diseños o propiedad intelectual que son difíciles de utilizar como garantía para crédito en el sistema bancario convencional.

Es por eso que la política del gobierno de hacer de NTB un piloto para implementar el Crédito Empresarial Popular para la economía creativa es un paso estratégico. Este esquema abre nuevas posibilidades donde la propiedad intelectual puede ser un factor en la evaluación crediticia.

Si este plan funciona bien, los actores empresariales creativos que anteriormente tenían dificultades para acceder al capital pueden obtener financiación de hasta cientos de millones de rupias para desarrollar sus negocios. Sin embargo, la financiación por sí sola no es suficiente.

La Agencia Central de Estadísticas también señaló que el desarrollo de la economía creativa en Indonesia todavía enfrenta tres problemas importantes, a saber, el acceso limitado a la financiación, la baja capacidad de recursos humanos y la infraestructura digital limitada.

Los desafíos en materia de recursos humanos son una cuestión importante en regiones como NTB. Muchos creativos tienen buenas habilidades de producción, pero no dominan completamente la gestión empresarial, el marketing digital o el desarrollo de marca.

Sin embargo, en la era de la economía digital, los buenos productos por sí solos no son suficientes. Los productos deben tener una historia, imágenes sólidas y la estrategia de marketing adecuada para poder competir en un mercado cada vez más abierto.

Por otro lado, la infraestructura digital también es un factor determinante. Internet rápido, plataformas de marketing digital y acceso a los mercados globales son condiciones importantes para el desarrollo de los actores de la economía creativa.

Sin un apoyo adecuado al ecosistema digital, será difícil que el potencial creativo local vaya más allá del mercado local.

Ecosistema creativo

Si queremos hacer de la economía creativa un pilar del futuro económico de BNA, el enfoque político ya no puede ser parcial. Lo que se necesita es el desarrollo de un ecosistema creativo completo.

Este ecosistema tiene al menos cuatro pilares principales.

Primero está el talento. El desarrollo de recursos humanos creativos debe partir de una educación y una formación que sean relevantes para las necesidades de la industria. Los programas de desarrollo de talentos digitales, el diseño, la producción multimedia y de contenidos son inversiones importantes para la generación más joven.

En segundo lugar está la financiación. El Plan de Crédito Empresarial Popular para los actores de la economía creativa debe ir seguido de un buen sistema de curación para que la financiación realmente llegue a las empresas que tienen potencial de desarrollo.

En tercer lugar está el mercado. Los productos creativos necesitan un escenario. Los festivales, exposiciones y plataformas digitales deben utilizarse como escaparates de las obras locales para que puedan llegar a un mercado más amplio.

El cuarto es el espacio creativo. Las ciudades y pueblos deben proporcionar espacios públicos para que las comunidades creativas se reúnan, colaboren y experimenten. Muchas innovaciones surgen no de salas de reuniones formales, sino de interacciones comunitarias libres y abiertas.

En el contexto de los obstáculos no arancelarios, la zona de Mandalika también tiene una gran oportunidad de convertirse en el centro de un ecosistema económico creativo basado en lo digital. El desarrollo de esta área no sólo está dirigido a la inversión en hoteles y eventos deportivos, sino también a la comunidad de creadores digitales y actores de la industria creativa.

Si se diseña bien, Mandalika puede convertirse en un espacio donde se unen el turismo, la tecnología y la creatividad.

El futuro económico de NTB no estará determinado sólo por los recursos naturales o los grandes proyectos de infraestructura. El futuro también está determinado por la capacidad de la región para mantener la creatividad de sus ciudadanos.

La economía creativa enseña una lección importante. Ese poder económico no siempre nace de grandes minas o fábricas, sino también de ideas simples que se procesan con imaginación y trabajo duro.

La pregunta ahora ya no es si NTB tiene potencial económico creativo. El potencial es claramente visible.

La cuestión más importante es cómo garantizar que la creatividad de las personas no se detenga como talento, sino que en realidad crezca hasta convertirse en una fuerza económica sostenible para la región y la nación.



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