Científicos indonesios redefinen el suelo y la ciencia del suelo

Yakarta (ANTARA) – Los grandes cambios a menudo comienzan con algo simple pero filosófico, como una definición. La forma en que los humanos definen un concepto determina cómo se desarrolla ese conocimiento, cómo se enseña y cómo se aplica para responder a las necesidades y problemas de la sociedad.

Las definiciones no son sólo una serie de palabras, sino la base de la forma de pensar de una disciplina científica para responder a cada época.

En este contexto, los científicos indonesios que estudian el suelo acaban de dar un paso importante. Una revista internacional Seguridad del sueloen mayo de 2024 publicaron el Dr. Destika Cahyana y el Prof. Budi Mulyanto.

Ambos definen el suelo como «material mineral u orgánico suelto que consta de tres fases, a saber, sólida, líquida y gaseosa, que se encuentra en la superficie de la tierra y que es el resultado de procesos de erosión resultantes de la interacción de la litosfera, la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera, que funciona como hábitat para microorganismos y macroorganismos, plantas y animales y, en última instancia, para sustentar la vida humana y la civilización».

En marzo de 2026, Husnain, PhD (Ministerio de Agricultura), Dr. Destika Cahyana (Agencia Nacional de Investigación e Innovación), Wirastuti Widyatmanti, PhD (Universidad Gadjah Mada) y el Prof. Momon Sodik Imanudin (Universidad de Sriwijaya) de la Asociación Indonesia de Ciencias del Suelo (HITI) publicaron una definición de ciencia del suelo en Revista canadiense de ciencia del suelouna revista de renombre internacional, para completar la definición de tierra publicada anteriormente.

En la revista, la ciencia del suelo se define como «el estudio del suelo como ecosistema dinámico y recurso vivo mediante el examen de su formación, propiedades y función en el sistema terrestre para sustentar la vida y el bienestar humanos».

A través de estas dos publicaciones científicas, los investigadores indonesios contribuyeron a proponer una nueva comprensión de que el suelo ya no se considera únicamente un cuerpo natural que sustenta el crecimiento de las plantas.

El suelo desempeña un papel mucho más amplio en el apoyo a los sistemas ambientales, el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas y el apoyo a la continuidad de la vida y el bienestar humano.

Durante más de un siglo, las definiciones clásicas de suelo en la ciencia del suelo generalmente se han arraigado en una perspectiva agronómica.

El suelo se entiende como un medio natural en el que crecen las plantas, donde se desarrollan las raíces y fuente de nutrientes para la producción agrícola.

Esta definición es muy importante y ha dado forma al desarrollo de la ciencia moderna del suelo, especialmente para apoyar la revolución agrícola y la seguridad alimentaria mundial.

Desafíos complejos

Los desafíos actuales son cada vez más complejos. El cambio climático, la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad, las crisis de agua y las necesidades alimentarias de una población mundial en crecimiento exigen nuevos enfoques para comprender el suelo.

El suelo ya no puede considerarse sólo desde la perspectiva de la producción agrícola, sino también desde una perspectiva ambiental, social e incluso económica.

En el nuevo marco de pensamiento propuesto por los investigadores indonesios, la tierra se posiciona como un sistema natural que tiene funciones multidimensionales.

No solo respalda la agricultura, sino que también almacena carbono, regula el ciclo del agua, proporciona un hábitat para una diversidad de microorganismos y desempeña un papel importante en el mantenimiento de la estabilidad del ecosistema. En otras palabras, el suelo es la base de la vida en la tierra.

Este enfoque está en línea con el desarrollo de conceptos globales como la seguridad del suelo, la salud planetaria y el enfoque Una Salud, que enfatiza la relación entre la salud ambiental, la salud humana y la sostenibilidad de los ecosistemas.

Desde esta perspectiva, la tierra es un componente clave que conecta los sistemas naturales con el bienestar comunitario. El concepto de seguridad del suelo, por ejemplo, está estrechamente relacionado y es la base para su realización. seguridad alimentaria Y seguridad energéticaincluso seguridad nacional.

Las implicaciones de esta nueva definición son de gran alcance. Si se entiende el suelo como un sistema que sustenta la vida y el bienestar humanos, entonces el estudio de la ciencia del suelo ya no se limita a las facultades de agricultura. La ciencia del suelo en realidad tiene un gran potencial para desarrollarse de manera interdisciplinaria.

En las facultades de medio ambiente, las ciencias del suelo pueden desempeñar un papel en la comprensión de la relación entre el suelo y el cambio climático, la gestión de los recursos hídricos y la rehabilitación de ecosistemas dañados.

En las facultades de ingeniería, las ciencias del suelo pueden apoyar una planificación de infraestructuras más sostenible, incluso en los campos de la ingeniería geotécnica, la planificación espacial y la gestión del paisaje.

Mientras tanto, en la facultad de la Tierra, el suelo puede entenderse como una parte importante del sistema terrestre que interactúa con las rocas, el agua, la atmósfera y la biosfera.

Nuevo espacio

Así, la redefinición del suelo y la ciencia del suelo propuesta por investigadores indonesios abre un nuevo espacio para la integración de la ciencia.

La ciencia del suelo ya no es una disciplina limitada, sino que se convierte en un puente entre las ciencias agrícolas, las ciencias ambientales, las ciencias de la tierra e incluso las ciencias sociales.

Esta contribución también muestra que los científicos indonesios tienen la capacidad de desempeñar un papel activo en la configuración de la dirección del desarrollo científico global.

Durante esta época nacieron muchos grandes conceptos científicos en centros de investigación de Europa, América, Rusia o Australia. Sin embargo, esta última publicación muestra que también pueden surgir ideas importantes de las comunidades científicas de los países en desarrollo, incluida Indonesia.

Este es un motivo de orgullo para la comunidad científica nacional del suelo. En medio de varios recursos de investigación limitados, los investigadores indonesios todavía pueden producir ideas conceptuales que reciben reconocimiento en foros científicos internacionales.

Esta idea también abre oportunidades para que la generación más joven de investigadores indonesios vea la ciencia del suelo desde una perspectiva más amplia. La ciencia del suelo no se trata sólo de la clasificación, fertilización o fertilidad del suelo, sino también de cómo el suelo es parte de la solución a la crisis ambiental global.

De cara al futuro, el próximo desafío es cómo estas ideas pueden traducirse en políticas y prácticas de gestión de la tierra más sostenibles.

Indonesia, como país con una gran diversidad de suelos tropicales, cuenta con un extraordinario laboratorio natural para el desarrollo de la ciencia moderna del suelo.

Si se utiliza bien, la tierra no sólo es la base de la seguridad alimentaria nacional, sino también de la sostenibilidad ambiental y el bienestar comunitario.

En otras palabras, la redefinición de la tierra no es sólo un debate académico. Es el primer paso para volver a mirar la relación de la humanidad con la tierra que el hombre pisa cada día.

En este importante paso, los investigadores indonesios han ayudado a escribir un nuevo capítulo en la historia de la ciencia mundial del suelo.

*) La Dra. Destika Cahyana, SP., M.Sc es investigadora del Centro de Investigación de Cultivos Alimentarios de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN).

Editor: Erwan Muhadam

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