Recuperación ante desastres y urgencia de datos unificados

Yakarta (ANTARA) – A principios de abril de 2026, un terremoto tectónico de magnitud 7,6 sacudió el norte de Sulawesi y el norte de Maluku. Este evento es un recordatorio de que los desastres nunca terminan realmente, cuando los temblores cesan o las aguas de las inundaciones comienzan a retroceder. De hecho, una vez superada la fase de emergencia, Indonesia enfrentó una etapa más compleja: la recuperación.

En esta etapa, la velocidad y precisión de los pasos son la clave para que las personas afectadas puedan volver a llevar una vida normal. La recuperación no consiste sólo en reconstruir la infraestructura física, sino también en restaurar las funciones sociales y económicas y los servicios básicos de manera sostenible. En todo este proceso, los datos juegan un papel cada vez más estratégico.

Como país ubicado en una zona propensa a desastres, Indonesia enfrenta desafíos geográficos no pequeños. Los terremotos, inundaciones, deslizamientos de tierra y otros desastres hidrometeorológicos son riesgos que deben gestionarse sistemáticamente. En este contexto, una respuesta rápida a la emergencia es ciertamente crucial, pero el éxito de la gestión de desastres a medio y largo plazo está determinado en gran medida por la capacidad del país para gestionar la fase de recuperación de forma planificada, coordinada y basada en información fiable.

La experiencia de gestión de desastres en Sumatra desde finales de 2025 hasta principios de 2026 proporciona lecciones importantes sobre el papel de los datos en el apoyo a la recuperación posterior a los desastres. El proceso de rehabilitación y reconstrucción involucra a muchos sectores, desde la vivienda y la infraestructura hasta la protección social, la salud, la educación y la restauración de los medios de vida. Con esta amplia cobertura, la necesidad de contar con datos consistentes e integrados se hace cada vez más evidente para que cada intervención pueda complementarse entre sí y alcanzar el objetivo.

En respuesta a estas condiciones, el gobierno ha tomado medidas políticas mediante la emisión del Decreto Presidencial (Keppres) Número 1 de 2026 sobre el Grupo de Trabajo para la Aceleración de la Rehabilitación y Reconstrucción Post-Desastres Naturales en la Provincia de Aceh, la Provincia de Sumatra del Norte y la Provincia de Sumatra Occidental. Esta política refleja un fuerte compromiso para acelerar la recuperación a través de una coordinación intersectorial más específica. El marco establecido en este Reglamento proporciona una base clara para la planificación, implementación y seguimiento integrados de la recuperación.

En el proceso de recuperación, la mensurabilidad del progreso también es un aspecto importante. La declaración de Prabowo Subianto sobre el logro de la recuperación posterior a las inundaciones en Aceh Tamiang, que es cercano al 100 por ciento, muestra una gran atención y compromiso para acelerar la recuperación en las áreas afectadas. Al mismo tiempo, esto enfatiza la importancia de un sistema de datos que sea capaz de soportar la presentación de información que sea consistente y pueda ser entendida mutuamente por varias partes.

Los datos integrados funcionan no sólo como herramienta de presentación de informes, sino también como base para la toma de decisiones. Al utilizar las mismas referencias de datos, la coordinación entre sectores puede ser más efectiva y se pueden diseñar políticas basadas en las condiciones reales en el terreno. Además, la divulgación de información confiable basada en datos también fortalece la confianza del público en el proceso de recuperación en curso.

En el marco de este fortalecimiento, la Agencia Central de Estadística desarrolló panel Sumatra Single Disaster Data (DTBS) como una de las bases para apoyar la rehabilitación y reconstrucción después de un desastre. Panel Integra datos de recuperación e impacto de desastres de varios sectores en una sola plataforma, lo que facilita el seguimiento de las áreas afectadas y el progreso de la recuperación. A través de este enfoque, los responsables de las políticas pueden obtener un panorama más completo, actualizado y comparable entre las regiones.

Desarrollo panel Esto se ve reforzado por la recopilación directa de datos de campo. La participación de los estudiantes del Politécnico de Estadística de STIS en las encuestas sobre el impacto de los desastres ayuda a garantizar que los datos recopilados reflejen las condiciones reales de las familias afectadas y los daños a las viviendas. Este enfoque reduce la brecha entre los datos administrativos y la realidad sobre el terreno, al tiempo que fortalece la calidad de la información utilizada en la formulación de políticas.

La existencia de datos integrados también proporciona beneficios directos a los gobiernos locales. En la recuperación posterior a un desastre, los gobiernos locales están a la vanguardia de la implementación de programas. Cuando los datos utilizados están en armonía con los datos nacionales, la coordinación entre el centro y las regiones puede funcionar mejor. Los gobiernos locales no necesitan hacer ajustes repetidos a varias versiones de datos, por lo que el enfoque puede dirigirse a implementar políticas y servicios para la comunidad.

Además de apoyar la coordinación, los datos integrados abren espacio para el aprendizaje de políticas sostenibles. Cada desastre contiene lecciones sobre patrones de vulnerabilidad regional, la efectividad de las intervenciones y las respuestas comunitarias. Con un sistema de datos bien documentado, este aprendizaje puede procesarse como base para futuras mejoras de políticas. A largo plazo, esto ayuda a los países a construir una memoria institucional sólida en la gestión de desastres.

Más que eso, los datos ordenados de forma ordenada permiten que el proceso de recuperación se ejecute de forma más adaptable. La dinámica de las necesidades de la comunidad después de un desastre a menudo cambia con el tiempo. Con un sistema de datos que se actualiza continuamente, las políticas de recuperación pueden adaptarse a estos cambios, sin tener que esperar a una evaluación específica. para esto. Esta flexibilidad basada en datos es una característica importante de la gobernanza de la recuperación moderna.

El papel de los datos también es importante para garantizar que la recuperación sea inclusiva. Los datos desagregados permiten identificar grupos que requieren atención especial, como los hogares pobres, los adultos mayores, las personas con discapacidad, las mujeres cabeza de hogar y los microempresarios afectados. Con información adecuada, se pueden diseñar programas de recuperación para que respondan mejor a las necesidades de los grupos vulnerables, de modo que los beneficios de la recuperación se sientan de manera más uniforme.

La integración de datos intersectoriales es clave para lograr una recuperación integral. Los datos de vivienda, sociales, de salud y económicos vinculados en un solo marco permiten al gobierno ver el impacto total de un desastre. La recuperación de la vivienda puede alinearse con la recuperación de los medios de vida, mientras que el desarrollo de infraestructura puede vincularse con la restauración de los servicios básicos. Este enfoque fomenta una recuperación que se refuerza mutuamente, en lugar de trabajar de forma independiente.

El fortalecimiento del sistema de datos sobre desastres también está en consonancia con la agenda nacional de fortalecer la gobernanza basada en datos. En los últimos años, el gobierno ha fomentado la integración de datos intersectoriales a través de varias políticas de datos únicos. Iniciativas como panel DTBS, muestra que estos principios se pueden aplicar concretamente en el contexto de desastres y recuperación post-desastre.

En el futuro, los desafíos que deberán gestionarse incluyen aspectos técnicos, institucionales y de sostenibilidad. El sistema de datos debe tener un mecanismo de actualización claro, una división definida de funciones entre agencias y un uso consistente de los datos en el proceso de toma de decisiones. Con una buena gobernanza, los sistemas de datos no sólo están activos cuando ocurre un desastre, sino que también pasan a formar parte de la planificación del desarrollo.

El fortalecimiento de la capacidad de los recursos humanos es una parte inseparable de este esfuerzo. La disponibilidad de un buen sistema de datos debe ir acompañada de la capacidad del aparato para leer, analizar y utilizar datos de forma eficaz. La participación de las instituciones de educación estadística en la recopilación y el procesamiento de datos es una inversión importante para la sostenibilidad del sistema en el futuro.

Las lecciones aprendidas en Sumatra confirman que la disponibilidad de datos es una parte importante de la gestión moderna de desastres. Panel DTBS muestra cómo los datos pueden actuar como vínculo entre sectores en el proceso de recuperación. Al convertirlo en una base para fortalecer el sistema a nivel nacional a través de los Datos Únicos de Desastres de Indonesia (DTBI), Indonesia puede estar mejor preparada para enfrentar desastres en el futuro.

Con un sistema de datos integrado y confiable, la recuperación post-desastre no sólo se mide por la velocidad de la reconstrucción, sino también por la precisión de los objetivos y la sostenibilidad de los resultados. En última instancia, los datos confiables ayudan a garantizar que cada paso de recuperación realmente se reduzca al objetivo final: reconstruir la vida de las personas para que sean más fuertes y resilientes.

*) Tsuraya Mumtaz Y Lili Retnosari es estadístico y observador de cuestiones socioeconómicas

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