Diplomacia estratégica para el futuro de la seguridad energética

Yakarta (ANTARA) – El gobierno de Indonesia acaba de establecer una cooperación estratégica con el gobierno ruso para fortalecer la seguridad energética nacional.

Esta cooperación, a través del suministro de petróleo crudo y el desarrollo de infraestructura energética, es una continuación de la visita de trabajo del Presidente Prabowo a Rusia hace algún tiempo.

El Presidente Prabowo ha demostrado un fuerte liderazgo, no sólo para el pueblo indonesio, sino también en consonancia con las percepciones de los ciudadanos del mundo.

Su trabajo en diplomacia internacional ha fortalecido cada vez más la posición de Indonesia como un país a tener en cuenta. Las políticas populistas del Presidente Prabowo tienen como único objetivo el bienestar del pueblo.

Una visita a Moscú tiene en mente una base sólida. Una política exterior libre y activa no es un lema ceremonial leído en foros internacionales.

Este paso también se convierte en un instrumento real que debe utilizarse en beneficio del pueblo. La buena voluntad hacia Moscú es muy estratégica porque abre oportunidades para diversificar las fuentes de suministro de petróleo en medio de la presión global.

Aquí es donde la diplomacia energética muestra su papel estratégico. Hoy en día, la energía ya no es sólo una mercancía, sino el elemento vital de la economía nacional. Cuando los precios del petróleo aumentan bruscamente, el impacto se extiende rápidamente a casi todos los sectores, incluido el aumento de los costos de transporte, el encarecimiento de la logística de los alimentos, el aumento de los costos de producción industrial y el aumento de las presiones inflacionarias internas.


Habilidades diplomáticas

Para garantizar la estabilidad del suministro energético nacional a corto plazo, el gobierno también ha asegurado la disponibilidad de petróleo crudo hasta finales de 2026.

Este paso es una continuación directa de la dirección del Presidente Prabowo de mantener la seguridad energética en medio de la incertidumbre global.

Además del petróleo crudo, el gobierno también está analizando oportunidades de cooperación para satisfacer las necesidades nacionales de GLP, que actualmente todavía dependen de las importaciones.

En este contexto, la diplomacia energética es capaz de mantener la estabilidad de los precios internos. Indonesia todavía tiene una dependencia significativa de las importaciones de petróleo y GLP.

Estos compromisos van desde garantizar el suministro de petróleo crudo y GLP, pasando por la cooperación con las refinerías de petróleo, hasta las centrales nucleares, a los que asisten representantes de las mayores empresas energéticas rusas, incluidas Rosneft, Lukoil, Ruschem y Zarubezhneft.

En el proceso de conversaciones con socios en Rusia, se puede ver que el mundo de la energía hoy no es solo el precio por barril, sino que está estrechamente relacionado con la geopolítica, las posiciones negociadoras, la diplomacia y, en última instancia, los esfuerzos por mantener la resiliencia (energía y economía) en medio de diversas presiones.

Este viaje a Moscú, incluidas visitas anteriores a Tokio y Seúl, refleja esa realidad.

Otra importante lección aprendida es que, en una situación mundial dinámica, no podemos ser pasivos. Cada centímetro de desafío y oportunidad debe ser aceptado, creado y aprovechado.

La situación actual es que la mayoría de los países están atrapados en la amenaza de una crisis, especialmente energética, por lo que cada uno de ellos tiene que encontrar una salida y una manera de sobrevivir a esta presión.

La rapidez de la diplomacia es uno de los pilares de la resiliencia de un país a la hora de afrontar las crisis. El éxito de abrir el acceso a suministros alternativos determinará en gran medida la capacidad del gobierno para resistir las fluctuaciones en los precios del combustible y las tarifas eléctricas.

Si los suministros son seguros y los precios de las importaciones están más controlados, las presiones inflacionarias pueden reducirse, antes de que se extiendan más a los precios de los alimentos y las necesidades básicas.

En una situación como ésta, vale la pena leer las medidas adoptadas por Indonesia para adoptar una diplomacia energética activa, no sólo como estrategia exterior, sino como principal instrumento para mantener la estabilidad económica nacional.

En momentos en que muchos países importadores de energía enfrentan fuertes presiones, Indonesia está avanzando rápidamente a través de una diplomacia de múltiples niveles, fortaleciendo las comunicaciones económicas con los Estados Unidos y ampliando la cooperación estratégica con China, mientras el propio Presidente está estableciendo comunicaciones de alto nivel con Rusia y Francia.

Luego, la visita del presidente Prabowo Subianto a Japón por invitación del emperador Naruhito, a principios de abril, puede interpretarse no sólo como una ceremonia diplomática, sino como una estrategia para fortalecer el apoyo económico nacional en medio de una tormenta global.

La visita del Presidente Prabowo a Tokio se produjo en un momento muy decisivo. El mundo enfrenta una escalada de tensiones geopolíticas, una interrupción de la cadena de suministro de energía y la amenaza de una desaceleración económica global que una vez más se fortalece.

En situaciones como ésta, la diplomacia de alto nivel ya no es sólo un lenguaje para las relaciones entre países, sino que forma parte de una estrategia nacional de resiliencia económica.

Esta visita también confirma la posición de Indonesia como potencia regional cada vez más tenida en cuenta. En un mapa mundial cada vez más multipolar, Indonesia no puede ser simplemente un observador.

Una política exterior libre y activa debe traducirse en una diplomacia económica que sea mesurada y apoye los intereses nacionales.

Es importante señalar que las visitas a Tokio producen impactos económicos reales. El foro empresarial Indonesia-Japón que acompañó la visita dio lugar a una serie de acuerdos empresa a empresacon un valor de inversión de alrededor de 22,6 mil millones de dólares estadounidenses.

Este valor es muy significativo en medio de la presión global sobre los flujos de inversión internacionales. Estas cifras muestran que la diplomacia de jefes de Estado funciona como un instrumento económico concreto, no sólo como un símbolo de la condición de Estado.


Estabilizar los precios de los alimentos

El sector alimentario es el más sensible a las fluctuaciones de los costes energéticos. Casi toda la cadena nacional de suministro de alimentos depende del transporte, la distribución, la refrigeración, el procesamiento y la movilidad interregional, lo que está muy influenciado por los precios del combustible.

Si los costos del combustible aumentan o se interrumpe el suministro, los primeros efectos los sentirán los agricultores, los pescadores, los ganaderos, los distribuidores, los comerciantes, las mipymes de alimentos y, en última instancia, los consumidores domésticos.

En Indonesia, la cuestión de la distribución y los precios del petróleo es muy sensible a muchas cosas, especialmente en relación con la inflación.

Entonces, este aspecto debe ser monitoreado en todo momento para que toda la cadena de suministro de petróleo y gas llegue a la comunidad en tiempo y forma, se puede reducir la cantidad y los precios de la cosecha a nivel de productor, pero es costosa a nivel de consumidor porque los costos de distribución se han disparado.

El costo de hacerse a la mar puede aumentar, el costo del transporte de productos agrícolas aumentará, el precio de las materias primas para la industria alimentaria también aumentará y los mercados tradicionales enfrentarán una presión considerable.

La diplomacia energética actual es la manera que tiene el país de garantizar que la agitación mundial no se convierta inmediatamente en una carga para los hogares indonesios provocada por el aumento de los precios del combustible.

La protección de los alimentos por parte del Estado debe ser una prioridad, porque proteger los alimentos significa mantener la estabilidad social, mantener el poder adquisitivo y mantener la vida pacífica de la comunidad en general.

Por lo tanto, es necesario alentar al gobierno a no detenerse en lecturas macroeconómicas de la amenaza energética, sino a tomar inmediatamente medidas concretas que afecten directamente al sector alimentario nacional.

El gobierno debe garantizar que la distribución de alimentos siga siendo fluida y asequible, mantener los costos logísticos para que no afecten los precios de venta en los mercados tradicionales, fortalecer la disponibilidad de fertilizantes e instalaciones de producción y preparar suficientes reservas de alimentos para hacer frente a posibles fluctuaciones de precios.

Con una hoja de ruta como esa, el MBG como programa estratégico nacional puede continuar. El programa MBG tiene como objetivo garantizar la ingesta nutricional y la seguridad alimentaria de la nueva generación. Indonesia necesita una estrategia o un gran avance para garantizar que el arroz ya no domine las fuentes alimenticias de carbohidratos.

Dado que las condiciones socioeconómicas de la sociedad son cada vez más avanzadas y prósperas, se necesita una estrategia alimentaria basada en las necesidades nutricionales de la nueva generación.

Con la biodiversidad del país, existen muchas fuentes de carbohidratos (aparte del arroz), así como fuentes de proteínas, vitaminas y minerales. La mejora de los ingredientes alimentarios distintos del arroz debe comenzar desde el aspecto agronómico, el procesamiento y la distribución, hasta la presentación.

El actual aumento de los precios de la energía y los alimentos puede utilizarse como impulso para desarrollar la diversificación de las fuentes alimentarias locales de carbohidratos.

Las fuentes alternativas de carbohidratos incluyen la yuca, el maíz, las batatas, el sorgo, el taro, las patatas, el árbol del pan y los plátanos. Todas estas plantas son relativamente fáciles de cultivar y cultivar en este país.

Mientras el arroz siga manteniendo una hegemonía absoluta en la ingesta de carbohidratos de la gente, este producto será vulnerable a las turbulencias de precios. Además, los datos muestran que es difícil mantener la producción nacional de arroz a la altura de la creciente demanda.


*) Dr. Taufan Hunneman es profesor en UCIC, Cirebon

Subidor: También

DERECHOS DE AUTOR © ANTARA 2026



Fuente