📂 Categoría: Archaeology | 📅 Fecha: 1777381299
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Conny Waters – AncientPages.com – Los arqueólogos que trabajan en Quintana Roo, México, han descubierto un antiguo sitio maya previamente desconocido escondido dentro del bosque. Este asentamiento prehispánico, denominado El Jefeciño en reconocimiento al conjunto monumental que contiene alrededor de 80 estructuras, salió a la luz gracias a vecinos de la zona durante el Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya, coordinado por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas, en el Frente 1 del Tramo 7.
La Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destaca que el registro «fortalece la protección del patrimonio arqueológico y amplía el conocimiento sobre la presencia maya en el sur de Quintana Roo. Incorporar este sitio al trabajo del INAH también reconoce el valor de las comunidades en salvaguardar una memoria histórica que es de todos».
Crédito: INAH
Basándose en las características arquitectónicas, los investigadores sugieren que el sitio data del período Clásico temprano/tardío (250-900 d. C.), una época en la que surgió este estilo distintivo, marcado por grandes edificios abovedados, esquinas redondeadas y empotradas y molduras de delantal.
Crédito: INAH
Los hallazgos iniciales indican que El Jefeciño se extiende a lo largo de aproximadamente 100 hectáreas, aunque su tamaño real puede ser mayor. El arqueólogo subraya que será esencial una exploración más exhaustiva para determinar su extensión total, las dimensiones precisas de sus edificios y el patrón general de asentamiento, entre otras características importantes.
«Observamos lo que corresponde a la zona nuclear, compuesta por cinco edificios de entre 11 y 14 metros de alto y de 16 a 40 metros de largo. Estos monumentos están dispuestos alrededor de una plaza en forma de C».
Crédito: INAH
En el edificio N° 53035, ubicado en el sector noreste del inmueble, especialistas identificaron restos de estuco con pintura mural decorativa, así como fragmentos de un esqueleto humano que pueden pertenecer a un contexto de enterramiento. Sin embargo, no se llevó a cabo ninguna operación formal de salvamento arqueológico, por lo que los materiales no pudieron recuperarse ni analizarse en profundidad y deben permanecer in situ.
Respecto a la pintura mural, Ojeda González indicó que tiene un aspecto decorativo más que narrativo, presenta pigmentos blancos y naranjas y franjas rojas. Enfatizó que se necesita una exploración más intensiva para confirmar estas observaciones.
Crédito: INAH
En el monumento nº 53037, al noroeste del complejo, se ve una subestructura con una moldura en plataforma. Los investigadores identificaron tres fases constructivas a nivel superficial: la más temprana y profunda (alrededor de 8 metros) incluye la moldura de la plataforma; el segundo está asociado a restos de pintura mural; y el tercero muestra evidencia de colapso estructural, con los cimientos de las escaleras expuestos. Basándose en la escala de estos edificios, el arqueólogo sugirió que probablemente hubo al menos cuatro o cinco fases de construcción.
Ver también: Más noticias de Arqueología
Otro hallazgo importante es la presencia de tres bóvedas mayas en el interior de algunas construcciones, las cuales se encuentran en buen estado y sobresalen de los muros. De cara al futuro, el equipo de investigación planea emprender un proyecto de mapeo LiDAR para definir y analizar mejor el patrón de asentamiento. Los resultados guiarán las recomendaciones para la conservación, consolidación estructural y exploración futura del sitio.
Fuente: INAH
Escrito por Conny Waters – AncientPages.com Redactor del personal
Conny Waters – AncientPages.com – Los arqueólogos que trabajan en Quintana Roo, México, han descubierto un antiguo sitio maya previamente desconocido escondido dentro del bosque. Este asentamiento prehispánico, denominado El Jefeciño en reconocimiento al conjunto monumental que contiene alrededor de 80 estructuras, salió a la luz gracias a vecinos de la zona durante el Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya, coordinado por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas, en el Frente 1 del Tramo 7.
La Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destaca que el registro «fortalece la protección del patrimonio arqueológico y amplía el conocimiento sobre la presencia maya en el sur de Quintana Roo. Incorporar este sitio al trabajo del INAH también reconoce el valor de las comunidades en salvaguardar una memoria histórica que es de todos».
Crédito: INAH
Basándose en las características arquitectónicas, los investigadores sugieren que el sitio data del período Clásico temprano/tardío (250-900 d. C.), una época en la que surgió este estilo distintivo, marcado por grandes edificios abovedados, esquinas redondeadas y empotradas y molduras de delantal.
Crédito: INAH
Los hallazgos iniciales indican que El Jefeciño se extiende a lo largo de aproximadamente 100 hectáreas, aunque su tamaño real puede ser mayor. El arqueólogo subraya que será esencial una exploración más exhaustiva para determinar su extensión total, las dimensiones precisas de sus edificios y el patrón general de asentamiento, entre otras características importantes.
«Observamos lo que corresponde a la zona nuclear, compuesta por cinco edificios de entre 11 y 14 metros de alto y de 16 a 40 metros de largo. Estos monumentos están dispuestos alrededor de una plaza en forma de C».
Crédito: INAH
En el edificio N° 53035, ubicado en el sector noreste del inmueble, especialistas identificaron restos de estuco con pintura mural decorativa, así como fragmentos de un esqueleto humano que pueden pertenecer a un contexto de enterramiento. Sin embargo, no se llevó a cabo ninguna operación formal de salvamento arqueológico, por lo que los materiales no pudieron recuperarse ni analizarse en profundidad y deben permanecer in situ.
Respecto a la pintura mural, Ojeda González indicó que tiene un aspecto decorativo más que narrativo, presenta pigmentos blancos y naranjas y franjas rojas. Enfatizó que se necesita una exploración más intensiva para confirmar estas observaciones.
Crédito: INAH
En el monumento nº 53037, al noroeste del complejo, se ve una subestructura con una moldura en plataforma. Los investigadores identificaron tres fases constructivas a nivel superficial: la más temprana y profunda (alrededor de 8 metros) incluye la moldura de la plataforma; el segundo está asociado a restos de pintura mural; y el tercero muestra evidencia de colapso estructural, con los cimientos de las escaleras expuestos. Basándose en la escala de estos edificios, el arqueólogo sugirió que probablemente hubo al menos cuatro o cinco fases de construcción.
Ver también: Más noticias de Arqueología
Otro hallazgo importante es la presencia de tres bóvedas mayas en el interior de algunas construcciones, las cuales se encuentran en buen estado y sobresalen de los muros. De cara al futuro, el equipo de investigación planea emprender un proyecto de mapeo LiDAR para definir y analizar mejor el patrón de asentamiento. Los resultados guiarán las recomendaciones para la conservación, consolidación estructural y exploración futura del sitio.
Fuente: INAH
Escrito por Conny Waters – AncientPages.com Redactor del personal
💡 Puntos Clave
- Este artículo cubre aspectos importantes sobre Archaeology
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- Contenido actualizado y relevante para nuestra audiencia
📚 Información de la Fuente
| 📰 Publicación: | www.ancientpages.com |
| ✍️ Autor: | AncientPages.com |
| 📅 Fecha Original: | 2026-04-28 12:40:00 |
| 🔗 Enlace: | Ver artículo original |
Nota de transparencia: Este artículo ha sido traducido y adaptado del inglés al español para facilitar su comprensión. El contenido se mantiene fiel a la fuente original, disponible en el enlace proporcionado arriba.
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