📂 Categoría: Paleontology | 📅 Fecha: 1783322036
🔍 En este artículo:
Eddie Gonzales Jr. – AnientPages.com – Los tejidos blandos conservados en Montsecosuchus depereti, un crocodilomorfo del Cretácico Inferior procedente del yacimiento de la Pedrera de Meià, en la provincia de Lleida (Cataluña, España), se describen en detalle por primera vez en un nuevo estudio.
Crédito de la imagen: Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.
El análisis, basado en luz ultravioleta, aporta nuevas claves sobre la coloración en estos animales, así como sobre la evolución del sistema respiratorio. La investigación ha sido liderada por el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.
Hace aproximadamente 125 millones de años, un pequeño cocodrilo murió en las aguas de un lago kárstico cerca de la costa del actual Prepirineo catalán. Su cuerpo se conservó en condiciones excepcionales entre los finos sedimentos de aquella cuenca lacustre, que con el tiempo se convertirían en las calizas litográficas de la Pedrera de Meià, dentro del Geoparque Mundial Orígens de la UNESCO.
El ejemplar, de unos 50 centímetros de largo, catalogado como MGB-512 y conservado en el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, fue descubierto hace más de un siglo y estudiado parcialmente en los años 90, pero ahora un equipo de investigación ha conseguido extraer una información sin precedentes: la morfología y distribución de sus tejidos blandos.
Detalle de la caja torácica del ejemplar, donde se han identificado tejidos blandos excepcionalmente bien conservados. Las estructuras resaltadas (en tonos azulados) corresponden a restos de cartílago asociado a las costillas ventrales (adaptado de Castillo-Visa, O. et al).
Durante los trabajos para crear una base de datos de los fósiles procedentes de las calizas litográficas del Montsec depositadas en varios museos catalanes y europeos, los paleontólogos Óscar Castillo y Jesús Serrano se dieron cuenta de que el holotipo de Montsecosuchus depereti mostraba estructuras que podrían corresponder a tejidos blandos de este animal al exponerse a la luz ultravioleta. Bajo esta luz, clave para este estudio, los tejidos fosilizados destacan de forma diferente a la roca que los rodea.
Esto permite ver estructuras que pasan desapercibidas con luz normal.
«La luz ultravioleta nos permite ver detalles que de otro modo permanecerían completamente ocultos en la roca», explica Oscar Castillo-Visa, primer autor del trabajo.
Gracias a este método, el equipo investigador ha podido documentar varios tipos de tejidos blandos, incluidas las escamas epidérmicas. Aunque la especie se conoce desde principios del siglo XX, este nuevo estudio ha permitido describir por primera vez cómo era la piel de este primitivo cocodrilo, mostrando una gran variabilidad en las formas y tamaños de las escamas a lo largo del cuerpo o la ausencia de la aleta caudal alta propia de los cocodrilos actuales.
El esqueleto fósil original de Montsecosuchus fotografiado con luz convencional (adaptado de Castillo-Visa, O. et al).
El estudio también apunta a la posible presencia de órganos sensoriales en la piel, en algunas inclusiones de escamas, especialmente en el cuello, las extremidades y los márgenes laterales del tronco y la cola. En los cocodrilos actuales, estos órganos funcionan como receptores del tacto y de las variaciones de la presión del agua, y también pueden responder a estímulos térmicos y químicos. El hecho de que en Montsecosuchus aparezcan exclusivamente en escalas pequeñas y periféricas podría indicar que estas estructuras evolucionaron inicialmente en áreas localizadas antes de extenderse por toda la superficie corporal en linajes posteriores.
La luz ultravioleta también ha revelado estructuras cartilaginosas en el tórax, lo que indica que Montsecosuchus ya tenía un sistema respiratorio eficiente, similar en algunos aspectos al de los cocodrilos modernos. Todo esto sugiere que, incluso en una etapa temprana de la evolución del grupo, algunos crocodilomorfos ya tenían una anatomía torácica muy sofisticada.
Detalle de la cola de un ejemplar de Alligator mississippiensis de las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona mostrando diferentes bandas de coloración (Foto: Óscar Castillo)
«Estos rasgos indican que, a pesar de ser un animal primitivo, ya estaba muy bien adaptado a un estilo de vida semiacuático», concluye Castillo-Visa.
Pero el hallazgo más sorprendente es la evidencia de un patrón de coloración conservado en la cola. En algunas escamas de la zona caudal, la luz ultravioleta hace visibles bandas claras y oscuras dispuestas transversalmente, un patrón que los investigadores interpretan como la coloración original del animal. Estas bandas podrían haber tenido una función de camuflaje disruptiva, ayudando a romper visualmente la silueta del cuerpo. De confirmarse esta interpretación, Montsecosuchus se convertiría en el miembro más antiguo de los crocodilomorfos con coloración conservada.
“De momento no podemos decir con seguridad de qué color era la cola del cocodrilo, pero sería de esperar que no fuera tan diferente a las especies actuales, que también muestran patrones de coloración diferentes”, explica Albert G. Sellés, coautor del artículo.
Los resultados del estudio aportan información clave sobre la evolución temprana de la piel, la respiración y la biología externa de los crocodilomorfos, y demuestran la importancia del registro fósil catalán para comprender la historia evolutiva de los vertebrados.
Además de Oscar Castillo-Visa y Albert G. Sellés, en la investigación participaron Àngel Galobart (Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y director del Museo Conca-Dellà) y Phil Bell de la Universidad de Nueva Inglaterra.
La investigación ha sido financiada principalmente por los proyectos VEBPI, PLEC2021-007903 y ARQ001SOL-173-2022, con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el programa NextGenerationEU/PRTR, el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el programa CERCA.
Escrito por Eddie Gonzales Jr. – AncientPages.com – Redactor de MessageToEagle.com
Eddie Gonzales Jr. – AnientPages.com – Los tejidos blandos conservados en Montsecosuchus depereti, un crocodilomorfo del Cretácico Inferior procedente del yacimiento de la Pedrera de Meià, en la provincia de Lleida (Cataluña, España), se describen en detalle por primera vez en un nuevo estudio.
Crédito de la imagen: Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.
El análisis, basado en luz ultravioleta, aporta nuevas claves sobre la coloración en estos animales, así como sobre la evolución del sistema respiratorio. La investigación ha sido liderada por el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.
Hace aproximadamente 125 millones de años, un pequeño cocodrilo murió en las aguas de un lago kárstico cerca de la costa del actual Prepirineo catalán. Su cuerpo se conservó en condiciones excepcionales entre los finos sedimentos de aquella cuenca lacustre, que con el tiempo se convertirían en las calizas litográficas de la Pedrera de Meià, dentro del Geoparque Mundial Orígens de la UNESCO.
El ejemplar, de unos 50 centímetros de largo, catalogado como MGB-512 y conservado en el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, fue descubierto hace más de un siglo y estudiado parcialmente en los años 90, pero ahora un equipo de investigación ha conseguido extraer una información sin precedentes: la morfología y distribución de sus tejidos blandos.
Detalle de la caja torácica del ejemplar, donde se han identificado tejidos blandos excepcionalmente bien conservados. Las estructuras resaltadas (en tonos azulados) corresponden a restos de cartílago asociado a las costillas ventrales (adaptado de Castillo-Visa, O. et al).
Durante los trabajos para crear una base de datos de los fósiles procedentes de las calizas litográficas del Montsec depositadas en varios museos catalanes y europeos, los paleontólogos Óscar Castillo y Jesús Serrano se dieron cuenta de que el holotipo de Montsecosuchus depereti mostraba estructuras que podrían corresponder a tejidos blandos de este animal al exponerse a la luz ultravioleta. Bajo esta luz, clave para este estudio, los tejidos fosilizados destacan de forma diferente a la roca que los rodea.
Esto permite ver estructuras que pasan desapercibidas con luz normal.
«La luz ultravioleta nos permite ver detalles que de otro modo permanecerían completamente ocultos en la roca», explica Oscar Castillo-Visa, primer autor del trabajo.
Gracias a este método, el equipo investigador ha podido documentar varios tipos de tejidos blandos, incluidas las escamas epidérmicas. Aunque la especie se conoce desde principios del siglo XX, este nuevo estudio ha permitido describir por primera vez cómo era la piel de este primitivo cocodrilo, mostrando una gran variabilidad en las formas y tamaños de las escamas a lo largo del cuerpo o la ausencia de la aleta caudal alta propia de los cocodrilos actuales.
El esqueleto fósil original de Montsecosuchus fotografiado con luz convencional (adaptado de Castillo-Visa, O. et al).
El estudio también apunta a la posible presencia de órganos sensoriales en la piel, en algunas inclusiones de escamas, especialmente en el cuello, las extremidades y los márgenes laterales del tronco y la cola. En los cocodrilos actuales, estos órganos funcionan como receptores del tacto y de las variaciones de la presión del agua, y también pueden responder a estímulos térmicos y químicos. El hecho de que en Montsecosuchus aparezcan exclusivamente en escalas pequeñas y periféricas podría indicar que estas estructuras evolucionaron inicialmente en áreas localizadas antes de extenderse por toda la superficie corporal en linajes posteriores.
La luz ultravioleta también ha revelado estructuras cartilaginosas en el tórax, lo que indica que Montsecosuchus ya tenía un sistema respiratorio eficiente, similar en algunos aspectos al de los cocodrilos modernos. Todo esto sugiere que, incluso en una etapa temprana de la evolución del grupo, algunos crocodilomorfos ya tenían una anatomía torácica muy sofisticada.
Detalle de la cola de un ejemplar de Alligator mississippiensis de las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona mostrando diferentes bandas de coloración (Foto: Óscar Castillo)
«Estos rasgos indican que, a pesar de ser un animal primitivo, ya estaba muy bien adaptado a un estilo de vida semiacuático», concluye Castillo-Visa.
Pero el hallazgo más sorprendente es la evidencia de un patrón de coloración conservado en la cola. En algunas escamas de la zona caudal, la luz ultravioleta hace visibles bandas claras y oscuras dispuestas transversalmente, un patrón que los investigadores interpretan como la coloración original del animal. Estas bandas podrían haber tenido una función de camuflaje disruptiva, ayudando a romper visualmente la silueta del cuerpo. De confirmarse esta interpretación, Montsecosuchus se convertiría en el miembro más antiguo de los crocodilomorfos con coloración conservada.
“De momento no podemos decir con seguridad de qué color era la cola del cocodrilo, pero sería de esperar que no fuera tan diferente a las especies actuales, que también muestran patrones de coloración diferentes”, explica Albert G. Sellés, coautor del artículo.
Los resultados del estudio aportan información clave sobre la evolución temprana de la piel, la respiración y la biología externa de los crocodilomorfos, y demuestran la importancia del registro fósil catalán para comprender la historia evolutiva de los vertebrados.
Además de Oscar Castillo-Visa y Albert G. Sellés, en la investigación participaron Àngel Galobart (Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y director del Museo Conca-Dellà) y Phil Bell de la Universidad de Nueva Inglaterra.
La investigación ha sido financiada principalmente por los proyectos VEBPI, PLEC2021-007903 y ARQ001SOL-173-2022, con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el programa NextGenerationEU/PRTR, el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el programa CERCA.
Escrito por Eddie Gonzales Jr. – AncientPages.com – Redactor de MessageToEagle.com
💡 Puntos Clave
- Este artículo cubre aspectos importantes sobre Paleontology
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- Contenido actualizado y relevante para nuestra audiencia
📚 Información de la Fuente
| 📰 Publicación: | www.ancientpages.com |
| ✍️ Autor: | AncientPages.com |
| 📅 Fecha Original: | 2026-07-06 07:11:00 |
| 🔗 Enlace: | Ver artículo original |
Nota de transparencia: Este artículo ha sido traducido y adaptado del inglés al español para facilitar su comprensión. El contenido se mantiene fiel a la fuente original, disponible en el enlace proporcionado arriba.
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