Los comerciantes trabajan en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York durante las operaciones matutinas del 2 de abril de 2026 en la ciudad de Nueva York.
Michael M. Santiago/Getty Images/Getty Images Norteamérica
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Los precios del petróleo se desplomaron y las acciones se dispararon cuando los inversores globales dieron un suspiro de alivio después de que Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas y el presidente Trump abandonó su amenaza de acabar con “toda la civilización” de Irán.
En Wall Street, el Promedio Industrial Dow Jones saltó más de 1.000 puntos en las operaciones matutinas, mientras que el S&P y el Nasdaq también subieron, tras las fuertes ganancias de las acciones asiáticas y europeas durante la noche.
Mientras tanto, los futuros del crudo estadounidense y Brent, el punto de referencia mundial, se desplomaron en medio de las esperanzas de que los barcos pronto pudieran transitar por el Estrecho de Ormuz, una vía fluvial vital por donde pasa alrededor del 20% del petróleo mundial. Este estrecho estuvo casi cerrado debido a la guerra, lo que desencadenó una crisis energética global.
La fuerte reacción del mercado se produjo después de que Trump anunciara un alto el fuego en las redes sociales el martes por la noche, menos de dos horas antes de la fecha límite que fijó para que Irán cumpliera con sus demandas o enfrentara una destrucción a gran escala.
Oscilaciones salvajes en el mercado
La amenaza de Trump –y su reversión– marca la última retórica que sacude a Wall Street y a los inversores globales, desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán hace más de un mes.
Los inversores pasaron de esperar que Trump e Irán redujeran la escalada de la guerra a entrar en pánico cuando parecía que el conflicto se estaba intensificando, y viceversa.
Trump dijo que su acuerdo con el alto el fuego dependía de que Irán reabriera inmediatamente el Estrecho de Ormuz. Los mercados energéticos mundiales pueden tardar en recuperarse, ya que se han causado algunos daños a las refinerías de petróleo y otras infraestructuras en Oriente Medio.
La crisis energética provocada por la guerra con Irán ha perjudicado a los consumidores de todo el mundo, incluido Estados Unidos, donde los precios nacionales de la gasolina han subido a más de 4 dólares el galón.



