El primer ministro húngaro, Viktor Orban, llega para hablar en el evento del «Día de la Amistad» en el MTK Sportpark de Budapest, Hungría, el 7 de abril.
Attila Kisbenedek/AFP vía Getty Images
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Los votantes húngaros son el grupo más grande desde la caída del comunismo en la década de 1990 que rechaza el partido Fidesz del primer ministro Viktor Orbán, y las encuestas muestran una posible victoria por «supermayoría» del movimiento Tisza de Péter Magyar. Este movimiento une a varias fuerzas de oposición con el tema de erradicar la corrupción y reintegrar a la corriente principal europea.
El primer ministro Viktor Orbán felicitó a Magyar en su discurso de concesión menos de tres horas después del cierre de la votación. Se siguen contando los votos, pero las tendencias sugieren que una posible mayoría de dos tercios apoyará a los movimientos Magyar y Tisza. Si eso sucede, podría deshacer los cambios constitucionales realizados por Orbán para debilitar la independencia del poder judicial y fortalecer el control del partido Fidesz sobre la vida política.
La votación se considera crucial para Europa y Ucrania, ya que Orbán, partidario del Kremlin, ha estado a menudo en desacuerdo con sus socios de la Unión Europea, especialmente sobre la financiación del presupuesto de Kiev y el esfuerzo bélico. También enfrenta acusaciones de corrupción y malversación de fondos de la Unión Europea, que él niega. La campaña atrajo la atención internacional, con el vicepresidente estadounidense JD Vance apareciendo junto a Orbán y el presidente Trump denunciando manifestaciones realizadas por personas que quieren que Hungría se convierta en una democracia «iliberal».
Esta historia se actualizará.



