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VALLE DE KUPANG, ||La organización no gubernamental (ONG) Barakat, junto con Belen Raya Lewohala, asumió un papel estratégico en la mediación del conflicto entre la gente de Todanara Village, East Ile Ape District, y Watodiri Village, Ile Ape District, Lembata Regency, con respecto al asentamiento del área de Muro Apamoel.
El diálogo que tuvo lugar en el salón de reuniones de Jontona Village el sábado (4/11/2026) presentó a líderes tradicionales, representantes del gobierno de la aldea, así como elementos comunitarios de ambas regiones. Esta reunión se centró en los esfuerzos por encontrar una solución pacífica basada en los valores de sabiduría local.
En la actividad estuvieron presentes el jefe de la aldea de Watodiri, Robert Sayang Ama, el jefe de la aldea de Todanara, Fransiskus Boli, y el jefe del subdistrito East Ile Ape, a quienes asistió el jefe de la Sección de Paz y Orden (Kasi Trantib) Yosep Deke. Por parte de la ONG Barakat estuvo presente el presidente Benedict Bedil Pureklolon.
También participaron varias figuras tradicionales, entre ellas Remigius Penolan, Yoseph Bohung, Gaspar Matarau, Wilem Sarabiti y Goris Waleng. Mientras tanto, por parte de Belen Raya Lewohala asistieron Stefanus Lodan Halimaking, Bernadus Butu Dulimaking, Lorens Ola Domaking y Elias Keluli Soromaking. También estuvo presente Romanus Ama Lawe de la Fundación Plan Internacional Lembata.
El presidente de la ONG Barakat, Benediktus Bedil Pureklolon, subrayó que el foro no se trataba sólo de reunir a las partes en conflicto, sino que era más bien un espacio para que la hermandad reunificara la armonía que había sido perturbada.
«Hoy nos reunimos no sólo como representantes de pueblos o grupos, sino como una gran familia de pueblos indígenas. Nuestro objetivo es uno: encontrar la mejor manera de resolver las diferencias, especialmente en relación con Muro Apamoel», dijo.
Enfatizó que Muro no es sólo un límite territorial u objeto ambiental, sino un patrimonio ancestral que tiene un alto valor ecológico y social para las comunidades costeras.
«Lo que estamos discutiendo no es sólo sobre fronteras o derechos de gestión, sino sobre el futuro de nuestros hijos y nietos. ¿Estas diferencias nos dividirán o se convertirán en una forma de entendernos unos a otros y encontrar un acuerdo justo y sabio», añadió.
Benedicto también invitó a todos los participantes a volver a los valores de la deliberación tradicional, dando prioridad al respeto mutuo y anteponiendo los intereses comunes a los intereses grupales.
Mientras tanto, el jefe de Trantib, distrito de East Ile Ape, Yosep Deke, al inaugurar el evento entregó premios a la ONG Barakat por la iniciativa de facilitar este diálogo. Consideró que este paso era importante para evitar un conflicto generalizado.
«Ya no necesitamos debatir las causas de los conflictos. Centrémonos en las soluciones conjuntas. Desde tiempos inmemoriales, nuestros antepasados han conocido a Muro como un don natural que se puede gestionar juntos, no por el que se puede pelear», subrayó.
Deke explicó que gestionar áreas como Muro requiere de largas etapas, que van desde el reconocimiento de las comunidades indígenas hasta la determinación a través de regulaciones gubernamentales, incluyendo la posibilidad de implementar una zonificación protectora basada en la sabiduría local.
Según él, el concepto Muro es una forma de protección de los recursos marinos, en la que determinadas zonas se cierran temporalmente para que la biota marina pueda reproducirse antes de ser utilizada colectivamente.
El representante de Belén Raya Lewohala, Stefanus Lodan, nos recordó la importancia de mantener los acuerdos tradicionales heredados de nuestros antepasados, incluidas las normas para la gestión sostenible de los recursos marinos.
Se espera que el diálogo que se desarrolla en un ambiente familiar sea el punto de partida para resolver el conflicto de manera definitiva. La ONG Barakat también se muestra optimista en cuanto a que, gracias a la participación de todas las partes, se alcanzará un acuerdo justo y mutuamente aceptable.
«Esperamos que esta deliberación pueda restablecer la armonía en la sociedad preservando Muro como herencia ancestral. Nuestra tradición enseña que se permiten palabras diferentes pero que nuestra fraternidad no debe romperse. No perdamos nuestras fronteras como hermanos», concluyó Benedicto.
Como medida temporal, la gestión de Muro Apamoel fue entregada a la Comunidad Indígena Lewohala, confiándose las gestiones técnicas a Belén Raya para dar la mejor solución a las diferencias de opinión.
Watodiri Village considera a Apamoel como una zona de amortiguamiento de Muro, mientras que Todanara Village la define como un área de Muro con una zona central. Estas diferencias de perspectiva se estudiarán más a fondo a través de deliberaciones habituales y consultas escalonadas hasta el nivel del gobierno regional.
El foro espera que Belén Raya pueda tomar decisiones sabia y sensata, para no causar daño a las partes, evitando la situación de «perder en las cenizas, ganar en el carbón».
(Pwarta: Haciendo Floni)
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