El astronauta se perdió el último año de su hija mientras estuvo atrapado en el espacio durante casi 300 días, pero está feliz de dejar atrás el ‘infame pañal’.

Ahora en casa y con una nueva memoria, Barry «Butch» Wilmore recuerda su rutina en la Estación Espacial Internacional, así como los momentos familiares que más extrañaba.



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