Yakarta (ANTARA) – Indonesia entra en 2026 con una confianza cada vez más fuerte en la resiliencia de su economía.
La proyección de crecimiento estable en el rango de 5,0 a 5,4 por ciento es una señal de que el consumo interno y la inversión en el sector real seguirán siendo los principales motores de la economía nacional.
El gobierno, a través del marco macroeconómico y los puntos principales de la política fiscal, enfatiza direcciones políticas que alientan el fortalecimiento del consumo de los hogares, la inversión y la continuación de las reformas estructurales.
El ministro coordinador de Asuntos Económicos, Airlangga Hartarto, dijo que esta estabilidad es importante para garantizar que el crecimiento económico siga siendo inclusivo y sostenible.
Un optimismo similar proviene del mundo empresarial. El presidente general de la Asociación de Empleadores de Indonesia (Apindo), Shinta Kamdani, proyecta que el crecimiento económico en 2026 estará en el mismo rango, es decir, entre 5,0 y 5,4 por ciento.
Según Apindo, el consumo interno seguirá siendo el principal sustento, especialmente a principios de año, cuando la actividad económica aumenta junto con el impulso de las fiestas religiosas.
Por otro lado, el presidente general de la Cámara de Comercio e Industria de Indonesia (Kadin), Anindya Bakrie, enfatizó que mantener la estabilidad macroeconómica fortalecerá el clima empresarial nacional.
Kadin considera que mientras se mantenga la sinergia política entre el gobierno y el mundo empresarial, el crecimiento económico superior al 5 por ciento es un objetivo realista.
En este panorama, el sector manufacturero, especialmente la industria de alimentos y bebidas, se considera un motor importante.
El presidente general de la Asociación de Empresarios de Alimentos y Bebidas de Indonesia (GAPMMI), Adhi Lukman, evalúa que la demanda de productos de alimentos y bebidas sigue creciendo en consonancia con el aumento del consumo público y una mayor conciencia sobre la calidad y seguridad de los productos.
Industria del agua
En medio de estilos de vida cambiantes, urbanización y ritmos de trabajo cada vez más dinámicos, la necesidad de productos que sean prácticos, higiénicos y de fácil acceso seguirá aumentando.
La industria del agua potable embotellada (AMDK) es una parte estratégica de esta cadena. Beber agua segura y de calidad garantizada es una necesidad básica de la sociedad moderna.
El presidente general de la Asociación de Productores de Agua Embotellada de Indonesia (AMDATARA), Karyanto Wibowo, calificó el año 2026 como un período crucial para la industria AMDK.
Esto se debe a que el crecimiento económico estable debe ir acompañado de una mayor eficiencia de la producción, el fortalecimiento de las cadenas de suministro y la innovación de productos.
AMDATARA existe como un foro de colaboración para que los productores de agua embotellada construyan una industria competitiva, responsable y sostenible. Esta asociación también se posiciona como un socio estratégico del gobierno en el apoyo al crecimiento económico nacional.
En términos de política industrial, el ministro de Industria, Agus Gumiwang Kartasasmita, enfatizó que el sector de alimentos y bebidas es una de las columnas vertebrales de la industria procesadora de gas y petróleo.
El gobierno continúa fomentando una mayor capacidad de producción, la implementación de estándares de calidad y la transformación industrial hacia prácticas más sostenibles.
Asimismo, Airlangga Hartarto enfatizó la importancia de fortalecer la demanda interna, aumentar la competitividad de la industria nacional y crear un clima propicio para la inversión como factores clave para mantener el impulso económico en 2026.
Si nos fijamos en su historial, la industria AMDK de Indonesia ha mostrado una tendencia de crecimiento relativamente constante en la última década.
Los factores impulsores incluyen el crecimiento demográfico, la urbanización y una mayor conciencia pública sobre la importancia del acceso al agua potable.
Desempeño positivo
En 2025, esta industria registrará un desempeño positivo, estable y resiliente. Su papel de apoyo al subsector de alimentos y bebidas es claramente visible como parte del subsector de alimentos y bebidas, que es el principal contribuyente a la industria procesadora de productos distintos del petróleo y el gas.
Actualmente, existen alrededor de 707 fábricas AMDK, con una capacidad instalada de alrededor de 47 mil millones de litros por año. La tasa de utilización industrial es superior al 70 por ciento y absorbe alrededor de 46 mil trabajadores directos.
La competitividad industrial también se fortalece a través de la implementación de estándares de calidad, con 1.348 certificados SNI activos. Al mismo tiempo, la contribución de las exportaciones muestra un crecimiento, mientras que varios actores industriales están comenzando a entrar en la fase de transformación hacia la Industria 4.0.
Todos estos logros muestran que esta industria no sólo sigue el flujo del crecimiento económico, sino que también desempeña un papel activo en el fomento de la estabilidad de la industria manufacturera nacional.
En el futuro, aspectos de la sostenibilidad, la economía circular y la gestión de los recursos hídricos se convertirán en cuestiones estratégicas que deberán seguir fortaleciéndose. Retos como la eficiencia energética, la gestión de embalajes y el cumplimiento de estándares de calidad pueden ser impulsores de la innovación, así como factores diferenciadores competitivos.
Aquí es donde la importancia de la sinergia entre el gobierno, los actores de la industria, las asociaciones y la sociedad es importante para garantizar que el crecimiento económico vaya de la mano con la sostenibilidad ambiental y el bienestar social.
Con las proyecciones económicas nacionales que se mantienen sólidas, el apoyo de las políticas gubernamentales y el fortalecimiento institucional a nivel de asociación, la industria AMDK tiene una gran oportunidad de seguir creciendo en 2026.
Se recomienda fortalecer el foro asociativo, con el fin de brindar un espacio de consolidación para que los actores empresariales estén mejor preparados para enfrentar las dinámicas globales, aumentar la eficiencia y ampliar los aportes a la economía.
Si este impulso se gestiona bien, la industria del agua potable embotellada no sólo se convertirá en un sector empresarial fuerte, sino también en una parte importante del ecosistema económico nacional que fomenta la igualdad, la creación de empleo y la mejora de la calidad de vida de las personas.
El optimismo emergente no carece de fundamento. Un crecimiento estable, un consumo interno fuerte y una dirección clara de la política industrial son la base para el desarrollo de sectores estratégicos, incluido el agua potable.
Al mantener un equilibrio entre el crecimiento económico, los estándares de calidad y la sostenibilidad de los recursos, 2026 puede ser un año para fortalecer la posición de la industria del agua potable embotellada como parte integral de una economía indonesia saludable, resiliente y orientada al futuro.

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