«Me desmayé. No vi mi vida pasar ante mis ojos. No había miedo ni avalanchas de pensamientos. Sólo había confusión. Todo sucedió muy rápido», recuerda Bosh.
Fuente
«Me desmayé. No vi mi vida pasar ante mis ojos. No había miedo ni avalanchas de pensamientos. Sólo había confusión. Todo sucedió muy rápido», recuerda Bosh.
Fuente