¡Muy criticado! Un psiquiatra participa en la promoción del cartel de la película Debo morir, puedo provocar el suicidio


Yakarta, VIVA – Sigue llamando la atención la aparición de vallas publicitarias de la película Aku Must Die en espacios públicos. Esta vez la preocupación surge desde una perspectiva de salud mental, que considera que los mensajes visuales extremos en espacios abiertos pueden tener un impacto más grave de lo imaginado.

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Psiquiatra, área del Servicio Comunitario PP-PDSKJI, dr. Lahargo Kembaren, SpKJ, recordó que los contenidos visuales como los carteles con la frase «Debo morir» no son simples materiales promocionales. Desplácese hacia abajo para obtener información completa, ¡vamos!

«Recientemente ha aparecido un gran cartel que incomoda el corazón y la mente al mirarlo. En medio de la carretera, al borde de un semáforo en rojo, en un espacio público frecuentado por niños, adolescentes, adultos y ancianos, hay un cartel de una película con el gran título: ‘Debo morir'», dijo el Dr. Lahargo en su declaración, citada el lunes 6 de abril de 2026.

La cartelera de la película ‘Debo morir’ se considera un impacto negativo, Pramono: esto no debe repetirse

Cartel de la película Debo morir.

Según él, incluso si están dirigidos a la industria del entretenimiento, estos mensajes pueden provocar impactos psicológicos en algunas personas.

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«Con sus imágenes espeluznantes y su aspecto dramático, pancartas como ésta pueden diseñarse como promociones de entretenimiento. Pero desde una perspectiva de salud mental, debemos plantearnos una pregunta mucho más seria: ¿son seguros este tipo de mensajes visuales para la sociedad?», preguntó.

Señaló que para algunas personas este mensaje puede parecer normal. Pero para quienes sufren depresión, trauma o pensamientos suicidas, dicha exposición puede ser un desencadenante peligroso.

«No es sólo una cuestión de estética publicitaria. Es una cuestión de salud mental pública», afirmó.

Riesgos reales y a menudo invisibles

Los datos globales muestran que este problema no es trivial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) registra que más de 700.000 personas se suicidan cada año, o aproximadamente una persona cada 40 segundos.

Detrás de estos números hay muchas personas que parecen estar bien, pero que en realidad enfrentan serias luchas internas.

“Parecen tranquilos, pero en sus mentes se está librando una guerra feroz”, concluyó.

Efectos psicológicos de la “infección”.

En los estudios psicológicos, este fenómeno se conoce como contagio suicida o efecto derrame, también llamado a menudo efecto Werther. La exposición repetida a mensajes o imágenes relacionados con la muerte puede reforzar los pensamientos negativos en personas vulnerables.

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“Sí, sí… tal vez la muerte sea la solución”, dijo.





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