Yakarta, VIVA – Se espera que la presencia de relojes inteligentes con diversas funciones avanzadas, como seguimiento de la salud, GPS y conectividad a Internet, cambie la popularidad de los relojes mecánicos. Sin embargo, hasta ahora, esta tecnología de cientos de años aún sobrevive y tiene seguidores leales en todo el mundo.
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Este fenómeno muestra que los avances tecnológicos no siempre significan el abandono de viejas innovaciones. En la industria relojera, los relojes mecánicos ocupan en realidad un segmento separado que enfatiza la ingeniería de precisión, la durabilidad y el valor histórico que es difícil de reemplazar con dispositivos digitales.
Los relojes mecánicos se desarrollaron por primera vez en Europa en el siglo XVI. A diferencia de los relojes de cuarzo y los relojes inteligentes que dependen de baterías y circuitos electrónicos, este dispositivo funciona íntegramente mediante un sistema mecánico compuesto por cientos de componentes muy pequeños.
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La fuente de energía proviene de la fuente principal que almacena la energía. En un reloj automático, el resorte se recarga mediante un rotor que gira siguiendo el movimiento de la muñeca del usuario para no necesitar batería durante el uso habitual.
Luego, la energía almacenada es regulada por el mecanismo de escape y el volante para que las manecillas del reloj se muevan a una velocidad estable. Este sistema ha estado en el corazón de la tecnología relojera durante cientos de años y continúa perfeccionándose en la actualidad.
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Por otro lado, los relojes inteligentes ofrecen un enfoque diferente. Además de mostrar la hora, este dispositivo es capaz de monitorizar la frecuencia cardíaca, los niveles de oxígeno en sangre, la calidad del sueño y las actividades deportivas a través de diversos sensores electrónicos incorporados.
Sin embargo, los relojes inteligentes tienen limitaciones: requieren una carga regular y una duración de la batería que disminuye con el tiempo. Mientras tanto, los relojes mecánicos pueden seguir funcionando durante decenas o incluso cientos de años si se les da mantenimiento y mantenimiento con regularidad.
Los avances tecnológicos tampoco se detienen en el mundo de los relojes mecánicos. Los fabricantes continúan introduciendo innovaciones en materiales para mejorar el rendimiento, en particular mediante el uso de espirales Nivachron, diseñadas para tener una mayor resistencia a los campos magnéticos y a los impactos.
Esta tecnología está empezando a aplicarse a varias colecciones modernas, incluido el Mido Ocean Star 200 que acaba de ser presentado en Corea del Sur. Este reloj de buceo utiliza un movimiento automático Calibre 80 con una reserva de marcha de hasta 80 horas, lo que demuestra que la innovación en los relojes mecánicos sigue en curso incluso a medida que la era digital crece cada vez más.
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«En medio de las tendencias cambiantes, los consumidores siguen apreciando los productos que tienen un carácter fuerte y una herencia clara», afirmó Franz Linder, director general de Mido, citado el sábado 27 de junio de 2026.






