Enigma evolutivo: ¿Por qué la mayoría de las personas son diestras? Surgen nuevas pistas

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📂 Categoría: Evolution,Human Beginnings | 📅 Fecha: 1779176912

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Jan Bartek – AncientPages.com – Una de las preguntas más intrigantes de la evolución humana es por qué alrededor del 90% de las personas en todas las culturas prefieren su mano derecha, una preferencia a nivel poblacional que ninguna otra especie de primates puede igualar. A pesar de décadas de investigación sobre el cerebro, los genes y el desarrollo que subyace a la lateralidad, la razón de esta fuerte diestra en los humanos sigue siendo un misterio evolutivo.

Una investigación reciente dirigida por la Universidad de Oxford y publicada en PLOS Biology sugiere que la respuesta está en dos aspectos clave de la evolución humana: el bipedalismo y una expansión cerebral significativa.

El Dr. Thomas A. Püschel y Rachel M. Hurwitz de la Escuela de Antropología y Etnografía de Museos de Oxford, junto con el profesor Chris Venditti de la Universidad de Reading, analizaron datos de 2.025 individuos de 41 especies de monos y simios. Utilizando modelos bayesianos que tienen en cuenta las relaciones evolutivas, el equipo probó hipótesis importantes sobre la evolución de la lateralidad, incluido el uso de herramientas, la dieta, el hábitat, la masa corporal, la organización social, el tamaño del cerebro y la locomoción.

Los humanos no encajaban en el patrón que explicaban otros primates. Sin embargo, cuando los investigadores incluyeron el tamaño del cerebro y la longitud relativa de los brazos y las piernas, un marcador anatómico del bipedalismo, esta excepción desapareció. Teniendo en cuenta que caminan erguidos y tienen un cerebro grande, los humanos ya no parecen ser una anomalía evolutiva.

Aplicando los mismos modelos, el equipo estimó la probable lateralidad en ancestros humanos extintos. Los resultados sugieren un gradiente: los primeros homínidos como Ardipithecus y Australopithecus probablemente solo tenían preferencias leves por la mano derecha, similares a los grandes simios modernos. Con la aparición del género Homo, este sesgo aumentó significativamente, llegando a su extremo actual en el Homo sapiens.

Los conductores a menudo proponían explicar el patrón único de dirección de la mano humana. Crédito: PLOS Biología (2026). DOI: 10.1371/journal.pbio.3003771

Una excepción notable es el Homo floresiensis, la especie “hobbit” de cerebro pequeño de Indonesia, que muestra una preferencia prevista mucho más débil. Los investigadores sugieren que esto se alinea con un patrón más amplio, ya que floresiensis tenía un cerebro pequeño y un cuerpo adaptado tanto para caminar erguido como para escalar, en lugar de bipedismo total.

Los hallazgos apuntan a un proceso de dos pasos. En primer lugar, caminar erguido permitió utilizar las manos para tareas en lugar de movimiento, lo que generó presión para un uso más preciso y especializado de las manos. Más tarde, a medida que los cerebros se desarrollaron y cambiaron, la preferencia por la mano derecha se convirtió en el patrón común que vemos hoy.

El estudio señala varios temas para futuras investigaciones. Estos incluyen cómo la cultura humana afecta la diestro, por qué persiste la zurda y si animales como los loros y los canguros exhiben preferencias de extremidades similares, lo que podría sugerir un patrón más amplio entre especies.

El estudio fue publicado en la revista Más biología

Escrito por Jan Bartek – AncientPages.com Redactor del personal

Jan Bartek – AncientPages.com – Una de las preguntas más intrigantes de la evolución humana es por qué alrededor del 90% de las personas en todas las culturas prefieren su mano derecha, una preferencia a nivel poblacional que ninguna otra especie de primates puede igualar. A pesar de décadas de investigación sobre el cerebro, los genes y el desarrollo que subyace a la lateralidad, la razón de esta fuerte diestra en los humanos sigue siendo un misterio evolutivo.

Una investigación reciente dirigida por la Universidad de Oxford y publicada en PLOS Biology sugiere que la respuesta está en dos aspectos clave de la evolución humana: el bipedalismo y una expansión cerebral significativa.

El Dr. Thomas A. Püschel y Rachel M. Hurwitz de la Escuela de Antropología y Etnografía de Museos de Oxford, junto con el profesor Chris Venditti de la Universidad de Reading, analizaron datos de 2.025 individuos de 41 especies de monos y simios. Utilizando modelos bayesianos que tienen en cuenta las relaciones evolutivas, el equipo probó hipótesis importantes sobre la evolución de la lateralidad, incluido el uso de herramientas, la dieta, el hábitat, la masa corporal, la organización social, el tamaño del cerebro y la locomoción.

Los humanos no encajaban en el patrón que explicaban otros primates. Sin embargo, cuando los investigadores incluyeron el tamaño del cerebro y la longitud relativa de los brazos y las piernas, un marcador anatómico del bipedalismo, esta excepción desapareció. Teniendo en cuenta que caminan erguidos y tienen un cerebro grande, los humanos ya no parecen ser una anomalía evolutiva.

Aplicando los mismos modelos, el equipo estimó la probable lateralidad en ancestros humanos extintos. Los resultados sugieren un gradiente: los primeros homínidos como Ardipithecus y Australopithecus probablemente solo tenían preferencias leves por la mano derecha, similares a los grandes simios modernos. Con la aparición del género Homo, este sesgo aumentó significativamente, llegando a su extremo actual en el Homo sapiens.

Los conductores a menudo proponían explicar el patrón único de dirección de la mano humana. Crédito: PLOS Biología (2026). DOI: 10.1371/journal.pbio.3003771

Una excepción notable es el Homo floresiensis, la especie “hobbit” de cerebro pequeño de Indonesia, que muestra una preferencia prevista mucho más débil. Los investigadores sugieren que esto se alinea con un patrón más amplio, ya que floresiensis tenía un cerebro pequeño y un cuerpo adaptado tanto para caminar erguido como para escalar, en lugar de bipedismo total.

Los hallazgos apuntan a un proceso de dos pasos. En primer lugar, caminar erguido permitió utilizar las manos para tareas en lugar de movimiento, lo que generó presión para un uso más preciso y especializado de las manos. Más tarde, a medida que los cerebros se desarrollaron y cambiaron, la preferencia por la mano derecha se convirtió en el patrón común que vemos hoy.

El estudio señala varios temas para futuras investigaciones. Estos incluyen cómo la cultura humana afecta la diestro, por qué persiste la zurda y si animales como los loros y los canguros exhiben preferencias de extremidades similares, lo que podría sugerir un patrón más amplio entre especies.

El estudio fue publicado en la revista Más biología

Escrito por Jan Bartek – AncientPages.com Redactor del personal

💡 Puntos Clave

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  • Información verificada y traducida de fuente confiable
  • Contenido actualizado y relevante para nuestra audiencia

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📰 Publicación: www.ancientpages.com
✍️ Autor: AncientPages.com
📅 Fecha Original: 2026-05-19 07:46:00
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Nota de transparencia: Este artículo ha sido traducido y adaptado del inglés al español para facilitar su comprensión. El contenido se mantiene fiel a la fuente original, disponible en el enlace proporcionado arriba.

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