«Las vibraciones eran positivas, divertidas, llenas de alegría y de una química y un amor infinitos», le dice a PEOPLE David Rodolitz, cofundador y socio del club privado.
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«Las vibraciones eran positivas, divertidas, llenas de alegría y de una química y un amor infinitos», le dice a PEOPLE David Rodolitz, cofundador y socio del club privado.
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